Todos los días nos enfrentamos a labores y compromisos que desencadenan un sin número de problemas en nuestro organismo. Entre los más comunes se puede destacar la falta de sueño, dolores musculares por las malas posturas a la hora de realizar nuestro trabajo, ansiedad y estrés. Pero una de las complicaciones más habituales, que puede surgir debido a las malas prácticas alimenticias, es la relacionada con el colon.

Los problemas de colon irritable se intensifican si la carga laboral, académica o social es intensa. El dolor puede ser fuerte e incapacitante, llegando al punto de tener que acudir al servicio de urgencias para encontrar una cura pasajera. Pero aquel malestar regresará cuando los compromisos y las obligaciones retornen a nuestras agitadas vidas.

A pesar de conocer que alimentos como el repollo, los lácteos, algunos granos e incluso las grasas presentes en la comida rápida son nocivos para el colon, el ritmo acelerado y lo fáciles y rápidos de consumir, hacen que caigamos en un círculo vicioso, que cada día deteriora más nuestra salud.

Por suerte, la naturaleza nos ha dado dos fabulosos regalos: el Boldo (Peumus boldus) y  la Alcachofa (Cynara scolymus), plantas que por cientos de años le han aportado bienestar y una alternativa natural a las complicaciones relacionadas con el colon inflamado, apaciguando síntomas de esta enfermedad como son el dolor abdominal, alteraciones del ritmo intestinal, distensión, diarrea y constipación.

De Chile para el Mundo

El uso del Boldo es milenario, se han encontrado restos de hojas de boldo usadas por los seres humanos hace unos 14.500 años en el sitio arqueológico de Monte Verde, al Sur de Chile, país  de donde es endémica esta planta.

El Boldo ha sido usado tradicionalmente por los chilenos y latinoamericanos para tratar sus problemas estomacales. Son conocidos sus beneficios a la hora de apoyar la digestión y favorecer la disminución de gases en el tracto digestivo, lo que la ha convertido en una buena opción para condimentar platos o ser bebida en infusiones después de las comidas. Del mismo modo, combate los molestos retortijones, por sus propiedades antiespasmódicas.

Los investigadores de la Universidad de Antioquia, Ramiro Fonnegra y Silvia Luz Jiménez, en su libro “ Plantas medicinales aprobadas en Colombia”, resaltan que “desde los tiempos precolombinos los indígenas Mapuches utilizaban sus hojas contra enfermedades del hígado y cálculos renales y los indígenas Araucanos las usan como tónico; la infusión de las hojas de boldo se emplea como estimulante de la actividad del hígado, vermífugo, digestivo, sedante nervioso y circulatorio, colerético, en contra todo tipo de enfermedades gastrointestinales, estreñimiento, migraña, dolores o trastornos biliares, afecciones o congestión hepáticas”.

Así mismo, de acuerdo con el Vademémum colombiano de plantas medicinales, el Boldo tiene un “uso interno: laxante, colerético, coadyuvante en el tratamiento de dispepsia y disfunciones hepatobiliares menores”.

La alcachofa: una planta milenaria proveniente del África

La alcachofa procede del Noreste de África. Durante siglos ha hecho parte de la gastronomía egipcia, griega y romana, en donde se han resaltado sus atributos en la buena salud digestiva. Esto se debe en parte a su alto contenido en fibra. Se estima qué media taza de alcachofas contiene 10,3 gramos de fibra (inulina).

Relacionado con la inulina, la Universidad de Murcia especifica que “esta sustancia una vez ingerida produce en el cuerpo humano un conjunto de beneficios. Entre ellos cabe destacar su actividad prebiótica y su efecto bifidogénico ya que estimula el crecimiento de la microbiota o flora intestinal (microorganismos pobladores del intestino) benéfica y el desarrollo de las bifidobacterias. Ello se debe a que alcanza el intestino grueso casi sin digerir. Aquí está disponible para ser metabolizada por algunos de los microorganimos intestinales, como las bifidobacterias y los lactobacillos, promoviendo su colonización y desarrollo, y por tanto aportando al hospedador todos los beneficios por ellos generados: mejora del sistema inmunitario y del funcionamiento del sistema intestinal”.

Por su parte el Vademémum colombiano de plantas medicinales, en lo referente con su uso tradicional, señala que “la planta tiene efectos beneficiosos sobre el tracto gastrointestinal en dispepsias. Las hojas secas en decocción, tituras, vino medicinal o extractos son empleadas para activar la vesícula, proteger el hígado y disminuir el colesterol en la sangre y facilitar la digestión”.  Así mismo, resalta que su indicación es “uso interno: colerético, colagogo, coadyuvante en el tratamiento de dispepsias”.

Recomendaciones finales

Tradicionalmente, el consumo de  el Boldo y la Alcachofa se hace en infusiones, como acompañante o condimento en los alimentos, pero los constantes avances de la medicina moderna han permitido la creación de productos fitoterapéuticos, en los que se obtienen lo mejor de cada una de ellas, permitiendo que sus importante nutrientes sean asimilados de forma óptima por el organismo.

Cabe señalar por último, que es necesario abstenerse de consumir ambas plantas si tiene obstrucción biliar, está en estado de embarazo o lactancia, o si presenta intolerancia o alergia a alguna de ellas.

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